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LUNA (1/3/96 - 17/1/08)
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SURY (12/01/97 - 11/08/09)
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LEO (JUN/99 - 27/01/10)
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Hay un puente que queda entre el Paraíso y la Tierra, y se llama
Puente del Arco Iris. Cuando un animal que ha sido especialmente amado por alguien aquí en la Tierra muere, va al Puente del Arco Iris. Allí hay valles y colinas para todos nuestros amigos especiales, para que ellos puedan correr y jugar juntos. Hay mucha comida, agua y sol, y nuestros amigos se encuentran cómodos y al abrigo. Todos los animales que han estado enfermos o que eran ancianos, recuperan su salud y vigor; aquellos que fueron heridos o mutilados recuperan lo perdido y son fuertes nuevamente, tal como los recordamos en nuestros sueños de días y tiempos pasados. Los animales están felices y contentos, excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos extraña a alguien muy especial, alguien a quien tuvo que dejar atrás. Todos corren y juegan juntos, pero llega un día en que uno de ellos se detiene de repente y mira a la lejanía. Sus brillantes ojos se ponen atentos; su impaciente cuerpo se estremece y vibra. De repente se aleja corriendo del grupo, volando sobre la verde hierba, moviendo sus patas cada vez más y más rápido. Tú has sido avistado, y cuando tú y tu amigo especial finalmente os encontráis, los dos os abrazáis en un maravilloso reencuentro, para nunca separaros de nuevo. Una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente la cabeza amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu mascota, tanto tiempo apartada de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón. Entonces los dos cruzáis el Puente del Arco Iris juntos... |
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(para animales que nunca tuvieron a nadie)
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Hay un puente que conecta el Cielo con la Tierra. Se
llama el Puente del Arco Iris, porque tiene muchos colores, hay prados,
colinas y valles verdes. Cuando muere un animal querido, se va allí.
Siempre hay comida y agua y tiempo cálido de primavera. Los animales
viejos y frágiles aquí se rejuvenecen. Los que han sido lesionados son
fuertes de nuevo. Todo el día juegan unos con otros. Pero algunos de los animales que están aquí, a este lado del Puente, son diferentes. Estos animales fueron maltratados, pegados, torturados, se morían de hambre, nunca fueron queridos. Ellos, miran con algo de tristeza, mientras se van sus amigos, uno por uno, para cruzar ese puente con su humano especial. Para estos animales, no hay nadie, no hay ningún humano especial. Su tiempo en la tierra no les dio esa oportunidad. Pero un día, mientras están corriendo y jugando, se dan cuenta de que hay alguien esperando, de pie, en el camino al Puente. Esa persona mira con algo tristeza las reuniones entre amigos, porque durante su vida, esa persona nunca tuvo un animal para hacerle compañía. Esa persona fue maltratada, pegada, torturada, se moría de hambre, nunca fue querida. Allí espera esta persona, sola, y uno de los animales que nunca fueron queridos se le acerca, curioso por saber por qué esta persona está sola. Y mientras se acercan el animal no querido y la persona no querida, surge un milagro, porque para ellos, el destino quiso que al final estuvieran juntos, una persona especial y un animal querido que nunca tuvieron la oportunidad de conocerse durante su estancia en la Tierra. Ahora, por fin, a la entrada del Puente del Arco Iris, sus almas se encuentran, borrando todo el dolor y la tristeza, y los dos amigos ya están juntos. Y juntos cruzan el Puente del Arco Iris, para no separarse nunca. |
(
para personas que ayudan a los animales)
De repente en el Puente del Arco Iris, amaneció un día diferente a los días
normales tan llenos de sol; este era un día frío y gris, el día más feo que
se puede imaginar. Los recién llegados no sabían que pensar, nunca habían visto un
día de este tipo allí. Pero los animales que llevaban más tiempo esperando sus
seres queridos sabían perfectamente lo que pasaba, y se fueron juntando en el
camino que lleva al Puente... para mirar.
Esperaron un poco y llegó un animal muy mayor, con la cabeza muy hundida,
arrastrando su cola. Los animales que llevaban tiempo allí, sabían
inmediatamente cual era su historia, porque habían visto pasar esto muchas,
demasiadas veces. El fue acercándose lentamente, muy lentamente, y era obvio que
tenía un gran dolor emocional, sin signos aparentes de heridas ni enfermedad.
Al contrario de los otros animales que esperaban en el Puente, este animal no
había vuelto a la juventud, ni había vuelto a estar lleno de la salud y la
alegría. Mientras caminaba hacia el Puente, veía como todos los otros animales
le miraban a él. Sabía que este no era su sitio, y que cuanto antes pudiera
cruzar el Puente, antes sería feliz. Pero no podía ser. Cuando se acercó al
Puente, apareció un Ángel y con cara triste le pidió perdón y le dijo que no
podía cruzar. Solamente aquellos animales que estaban acompañados de sus
personas queridas podían cruzar el Puente del Arco Iris.
Sin ningún otro sitio para ir, el animal mayor dio la vuelta y entre los prados
vio a un grupo de otros animales como él, algunos mayores, otros muy frágiles.
No estaban jugando, simplemente estaban tumbados en la hierba, mirando el camino
que llevaba al Puente. Entonces, el fue a juntarse con ellos, mirando el camino,
y quedó allí esperando.
Uno de los recién llegados al Puente no entendía lo que había visto, y pidió a
otro que le explicara qué pasaba.
"Ves, ese pobre animal, y los otros que están allí con él, son los animales que
nunca tuvieron una persona. Este al menos llegó hasta un refugio; entró en el
refugio igual que lo ves ahora, un animal mayor, con el pelo gris y la vista
algo nublada. Pero nunca consiguió salir del refugio, y se murió solamente con
el cariño de su cuidador para acompañarle mientras se fue de la tierra. Como no
tenía una familia para darle su amor, no tiene a nadie que le acompañe para
cruzar el Puente."
El primer animal se quedó pensando un momento y preguntó: ¿Y ahora que pasará?
Antes de recibir la respuesta, empezaron a romperse las nubes y un viento muy
fuerte las hizo desaparecer. Podían ver a una persona, sola, acercándose al
Puente, y entre los animales mayores, todo un grupo de ellos fue repentinamente
bañado en una luz dorada, y de nuevo eran otra vez animales jóvenes y sanos,
llenos de vida.
"Mira y sabrás," dijo el segundo. Otro grupo de animales de los que estaban
esperando, también se acercaron al camino y bajaron sus cabezas mientras se
acercaba aquella persona. Al pasar por delante de cada cabeza, la persona les
tocó a cada uno, a algunos les daba una caricia, a otros les rascaba las orejas
cariñosamente...
Los animales que habían rejuvenecido se fueron poniendo en una fila detrás y
siguieron a la persona hacia El Puente. Luego, todos cruzaron el Puente juntos.
"¿Qué ha sido eso?" preguntó el primer animal.
Y el segundo le dijo: “Esa persona era gran amante de los animales y trabajaba
en su defensa. Los animales que viste bajando sus cabezas en señal de respeto
eran los que encontraron nuevos hogares gracias al esfuerzo de tales personas.
Claro, todos esos animales cruzarán el Puente cuando llegue su momento, cuando
lleguen los que eran sus nuevas familias. Pero los que viste mayores y luego
rejuvenecidos, eran los que nunca encontraron una casa... y como no tuvieron
familia, no podían cruzar el Puente.
“Cuando llega una persona que haya trabajado en la tierra para ayudar a los
animales abandonados, se les permite un último acto de rescate y amor. A todos
aquellos pobres animales para los que no pudieron conseguir familias en la
tierra, se les permite acompañarlos para que también puedan cruzar el Puente del
Arco Iris."
© 2007-2010 Virginia Millares